El cierre de un año siempre es un momento para hacer balance. Para el sector transportador colombiano, 2025 fue un año de tensiones, decisiones difíciles y, sobre todo, de defensa firme de lo que hemos construido durante décadas: el transporte legal, formal y responsable que mueve a Colombia.
Hoy quiero compartir con la familia transportadora, con claridad y sin rodeos, dónde estamos, qué logramos y cuáles son los desafíos que nos exigen unidad y carácter en 2026.
Uno de los temas más sensibles para el sector fue, sin duda, el precio del diésel. Como firmantes de los acuerdos del cese de actividades de 2024, podemos decirlo con hechos: aunque se presentaron incrementos moderados cercanos a los $1.100, logramos contener la intención inicial del Gobierno de aplicar un aumento de hasta $4.000.
Esta contención no solo protegió al transportador. Protegió la economía real del país, el costo de los alimentos, los insumos y el bolsillo de millones de colombianos. Defender el diésel fue defender a Colombia.
Las mesas de trabajo continúan vigentes y han dejado avances parciales. En el sector carga se expidió el Decreto 1017, un primer paso para atender cambios necesarios. Sin embargo, en frentes como turbos, volquetas, maquinaria amarilla y otros, persisten compromisos que aún no se materializan.
Esto nos obliga a mantener un seguimiento firme y permanente. Los acuerdos no pueden quedarse en el papel.
En transporte especial hemos sido claros: algunas propuestas de reforma no responden a los problemas estructurales del sector. Pretenden trasladar responsabilidades del Ministerio hacia esquemas con participación privada, como el RUNT, sin resolver el fondo de la operación ni fortalecer la legalidad.
Cualquier cambio debe construirse con el sector, desde la realidad de la operación y no desde la improvisación.
Gracias a la unión del gremio, en 2025 logramos mantener suspendida la intención del SENA de obligar a las empresas a vincular aprendices en funciones como conductores.
Defender esta posición es defender lo esencial:
La experiencia de nuestros conductores
La democratización del trabajo
La inclusión, incluso de conductores de la tercera edad
La posibilidad real de que miles de familias sostengan sus hogares desde el transporte
Seguiremos en las mesas hasta lograr una salida justa y sensata.
Este año también consolidamos un logro institucional clave. Desde la oficina que lidero en PREVITRANS, fortalecimos nuestro Instituto de Formación para el Transporte, creado para ofrecer formación pertinente, actual y alineada con las verdaderas necesidades del sector.
En 2026, esta herramienta será fundamental para profesionalizar procesos, fortalecer capacidades y responder con soluciones reales a los retos del transporte colombiano.
El próximo año exige más que nunca unidad y visión de futuro. Se acercan escenarios políticos en los que no podemos equivocarnos.
Uno de los retos inmediatos será impulsar en el Congreso el archivo del Proyecto de Ley 136, que pretende legalizar el transporte en vehículos particulares bajo la excusa de regular plataformas. En la práctica, este proyecto busca sacar del mercado al transporte legalmente habilitado, debilitando a quienes cumplen normas, generan empleo formal y sostienen la movilidad del país.
Aquí no caben divisiones ni agendas individuales. Si el sector no actúa como un solo cuerpo, otros decidirán por nosotros.
A todo lo anterior se suma un reto prioritario para 2026: avanzar con decisión en mecanismos reales de protección y seguridad en las carreteras del país.
No podemos normalizar la inseguridad, la extorsión, los cierres, las amenazas ni el riesgo permanente. Mover a Colombia no puede seguir siendo una actividad en peligro. Exigir resultados y articular soluciones será una tarea central.
Defender el transporte formal es defender el empleo, la legalidad, la seguridad y la vida en la vía.Lo que viene no se gana con quejas aisladas, sino con organización, presencia y una sola voz.La invitación es clara: unidad, carácter y acción.
El sector transportador tiene con qué defenderse. Y no vamos a soltar esta lucha.